La senda del ladrón.


“…Haberles encontrado allí, en ese, su lugar especial, le destrozó el corazón en instantes, no podía entender la traición del motivo de sus alegrías; con los ojos ahogados en lágrimas no le quedo más nada que huir, corrió sin mirar atrás, buscando la senda perdida, suplicándole  a  Dios con fervor no volver a cruzar en su vida,  persona como ese  ladrón,  que esta vez  le robó  la  sonrisa…”


Gracias por leerme.  Dios te bendiga. Cuídate, cuida de tus amig@s y familiares…. Esta ciudad es ficticia, la tuya es real…



4 comentarios:

  1. Malvado ladrón, eso no se hace...
    Amiga, en unas horas publicare la continuación (2da parte) del relato "Secuestro Express" debo advertirte que tiene tercera parte... espero que los disfrutes.
    Gracias por leerme.
    Que estés bien.

    ResponderEliminar